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EL a/APOCALIPSIS.

Generar una propuesta (en la que caben todas las posibilidades de concreción y técnicas creativas de ensayo) donde se reflexione y concrete visualmente la visión personal sobre la evocación sugerida.

Reflexión.

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Las primeras menciones del apocalipsis datan de la antigua civilización griega, a partir de que el Evangelista San Juan escribiera el libro de la Biblia que recibiría el mismo nombre. En ese texto se describe la manera en que el ser humano acaba por imaginar la realidad de formas tan descabelladas que se aleja de Dios, por lo que ocurren calamidades que destruyen la Tierra y nos devuelven hacia Él. Independientemente de lo que se entienda en dichas escrituras, que de por sí dan para un ensayo formal exclusivamente para su interpretación, el concepto del apocalipsis se ha ido moldeando con el paso de los años. En otras culturas se ha explorado el final del mundo traído a causa de otras entidades, pero es muy de la actualidad visitar el concepto de hacer desaparecer a la humanidad a modo de metáfora o como crítica a la sociedad del momento. A veces imaginando la manera en la que funcionaría el deber subsistir con un mundo destrozado y otras veces buscando una forma de hacer que el mundo siga adelante sin la humanidad; siempre tiene por causa nuestra mano o un agente externo. También se ha visto al hombre en situaciones post-apocalípticas (que se explican por sí solas), lo que ha abierto la vereda a otras interpretaciones que caen a los pies de otros nichos, normalmente buscando la innovación. Con la proliferación de un ambiente creativo de este tipo, surge la duda de si se trata de un género que sobresatura el arte contemporáneo. Pensándolo bien, se trata de un tema que atiene a la civilización desde el principio de los tiempos: la posibilidad de que todo lo que conocemos deje de estar ahí de un momento a otro. Causa pánico, causa malestar, y ello provoca una sensación con la que todos nos podemos sentir identificados, que es el miedo. El miedo del mañana, del porvenir. Porque claramente el Sol no va a explotar mañana, pero imaginarlo evoca sentimientos que son aquello en lo que vive el arte. Como recurso, el apocalipsis es muy fácil de utilizar, y muy aplicable a cosas que ocurren hoy en día. Sin ir más lejos, el clima político del momento resulta terrorífico para muchas personas por la simple razón de haber nacido en un lugar distinto, por poner un ejemplo. Eso, es un ejemplo de un apocalipsis particular, por llamarlo de alguna forma. Ocurre más de lo que creemos, eso de que la vida de alguien se caiga a pedazos de golpe; pero como no nos pasa a nosotros específicamente, o lo hace al otro lado del mar, entonces podemos girar la cabeza un poco y hacer como que no está ahí. Gran parte del problema que nos han planteado las redes sociales recae en ese modelo predatorio que devora no solo la capacidad de atención de la población, sino que nos expone a tanta tragedia en tan poco tiempo que acaba por hacernos apáticos. Y eso, en sí, también podrías considerarlo un apocalipsis, es algo que pasa de forma continua en nuestra mano: nuestros propios teléfonos. Podríamos decir que es como tener al mismo Dios sentado en casa, y que por no estarle prestando la atención debida nos está castigado; por poner un ejemplo. Estamos conectados entre todos, sí, pero si reduces "todos" a "aquellos que las cabezas pensantes del mundo deciden que pueden estarlo". Podemos decir que el apocalipsis está aquí sin problema, más aún sabiendo que un gran porcentaje de la población es físicamente incapaz de soltar el teléfono y los contenidos digitales por más de un par de horas. Y el trabajo es digital, y la vida es digital, y lo digital es el futuro; pero no te quedes sin acceso a internet, porque entonces estás solo, y si estás solo es porque te lo mereces y algo habrás hecho. Por supuesto que este es el modelo a futuro, uno en el que lo físico se va a perder, que es lo poco que nos quedaba. Cuando los mundos virtuales existan de verdad y el plano real (que entonces ya no será real) deje de ser relevante, entonces podrán los escépticos decir que el apocalipsis está aquí, porque empezaremos a tener los sentidos embotados hasta que no quede nada de lo que era la humanidad. Otro final distinto a lo ya explorado por la ficción, y uno dado por nosotros mismos, un harakiri sin honor, al borde del colapso.

© 2035 por JAIME URRUTIA FOTOGRAFÍA. Creado con Wix.com
 

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